24 de Marzo del 2026 Tragedia en LaGuardia - Investigacion apunta a fallos en la coordinacion de pista
Una colisión de alta velocidad en el Aeropuerto LaGuardia de Nueva York, ha dejado un saldo trágico de dos pilotos fallecidos y 41 personas heridas, activando una investigación internacional sobre los protocolos de control de tráfico aéreo. El incidente ocurrió la noche del domingo, cuando el vuelo 8646 de Air Canada Express, que aterrizaba a una velocidad estimada de 160 km/h, impactó contra un camión de rescate y extinción de incendios (ARFF) de la Autoridad Portuaria que cruzaba la pista para atender otra emergencia.
Expertos en aviación señalan que la clave de la investigación residirá en la comunicación entre el "controlador de tierra", encargado de los vehículos en calles de rodaje, y el "controlador local", responsable de las autorizaciones de aterrizaje. Harvey Scolnick, controlador jubilado, explicó que debe existir una coordinación milimétrica cuando los trayectos de aeronaves y vehículos terrestres se cruzan. En LaGuardia, una de las torres más complejas de Estados Unidos, ambos puestos estaban cubiertos al momento del siniestro, lo que plantea interrogantes sobre posibles malentendidos en las frecuencias de radio.

Los testimonios de los sobrevivientes describen una escena de devastación. Jack Cabot, pasajero del vuelo, relató que tras un aterrizaje brusco se desató el caos: “No teníamos ninguna indicación porque la cabina del piloto estaba prácticamente destruida”. Por su parte, el analista Peter Goelz advirtió que este accidente refleja un sistema de aviación "al límite", citando la fatiga crónica y las jornadas laborales excesivas de los controladores como factores de riesgo persistentes en la industria.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el secretario de Transporte de EE. UU., Sean Duffy, confirmaron que equipos de la NTSB y la TSB canadiense ya trabajan en el lugar. Las autoridades evalúan si la dotación de personal o el diseño de los protocolos de seguridad fallaron en prevenir este choque mortal. El presidente Donald Trump calificó el suceso como "terrible", subrayando la peligrosidad inherente a las operaciones en tierra.